sábado, 14 de abril de 2012

El Rock de Manolo - Santiago Peña Aranza

Foto semanacocina.com
Por: @SantiagoPeye

Al igual que otras manifestaciones artísticas, la música es un reflejo de lo que viven los hombres en una sociedad y una época determinada. Esto es tan cierto como que la música, desde mediados del siglo XX, generalmente se ha asociado con la juventud.

Ésta última afirmación es correcta, más no del todo cierta. Hasta los más puros y nuevos corazones son capaces de suspirar con amor por las melodías formadas por ondas invisibles que dibujan historias, crean ambientes y facilitan amistades. Si no me creen, pueden preguntárselo a Manolo Bellon.


Enamorado del Rock'n'Roll desde los siete años hasta hoy gracias a las jornadas musicales de sus hermanos, Manolo en su adolescencia empezó a coleccionar los recortes de periódicos que hablaban de los artístas musicales.

Este amor lo llevó más allá del querer escuchar. Lo hizo interesarse en conocer las historias que están allí tras la música. Incluso lo condujo a comprar discos con el dinero que recibía de sus familiares en navidades y cumpleaños. Debía ser un niño extraño porque uno a esa edad generalmente está pensando en carritos... y tan extraño debió ser, que asegura que a los veinte años debia tener "una colección de unos trescientos discos".

En 1969, a sus veinte años, cuando escuchó a un DJ, de la entonces Radio 15, pronunciar mal un título en inglés y además traducirlo mal, decidió buscarlo. Tardó quince días, pero finalmente lo encontró. Este seria el hecho que definiría toda su vida.

Al encontrarlo le reclamó su sacrílego error, y el DJ, en "un gesto de humildad muy lindo" -cuenta Manolo- lo invitó al día siguiente para que lo rectificara en el programa, es decir al aire. Se encontraron en Caracol, que en esa época quedaba en la calle 19. Una vez en el estudio de grabación, Manolo fue presentado como alguien que iba a hacer una corrección al aire. "Cuando fui a hacer la corrección, me paré frente al microfono y fue como amor a primera vista", recuerda.

Foto elespectador.com
Indirectamente Manolo se benefició de los paros de la Universidad Nacional de Colombia que podían durar hasta once meses. Eso le daba tiempo para ir más y más al estudio de grabación. Le ayudaba a Edgar Restrepo y a Humberto Monroy que eran los DJ, con los que habia entablado una buena amistad.

Poco a poco le fueron confiando cosas hasta que le dieron un programa en una emisora que se llamaba Radio Latina, que quedaba en lo último del dial en AM. El programa era dedicado a los clásicos del Rock'n'Roll. Artistas como Creedence Clearwater Revival, Rolling Stones, Johnny Winter, y los nacionales Speakers, alegraban las tardes de los sabados en aquella emisora que era más de discursos políticos.

Finalmente los cinco semestres de veterinaria, que no considera perdidos, fueron dejados a un lado para dar paso a una exitosa carrera en el mundo del periodismo, fundamentalmente en la radio.

Tal vez la clave del éxito de Manolo ha sido la pasión desmedida y el empeño visceral que le ha puesto a su trabajo. Me refiero a que él se lo goza tanto como un niño disfruta una maldad. Y algo muy importante: no considera su trabajo un negocio, que es lo que ha dañado el espíritu no sólo del periodismo, sino de otras profesiones.

Pero la visión de "negocio" no sólo ha dañado al periodismo, también ha dañado a la música que ha perdido su calidad. Esto está demostrado en que ya no trasciende ninguna canción. "Y esto inició en los años ochenta, con una recesión en la industria musical, esto hizo que empezaran a cambiar las cosas. El talento y la creatividad fueron reemplazados por el mercadeo y la tecnología. Hoy en día se necesita más talento para manejar computadores, que para tocar instrumentos. Ahora lo importante es la imagen, ya no se le apuesta a artístas sino a los proyectos musicales, a los productos prefabricados como Backstreet Boys, Britney Spears, Nsync y muchos más", -explica.

Afortunadamente Manolo puede considerarse un exponente del llamado nuevo periodismo. Hace periodismo de investigación para sus programas y sus escritos, como por ejemplo su libro sobre The Beatles. Realmente llegué a pensar que él se había quedado en el Rock clásico, pero para mi sorpresa está enterado de todo. Desde el Rock'n'Roll hasta el Reggaeton. Él continúa investigando y de seguro aplica aquella máxima de "por cada hoja escrita cien leídas".

Pero ¿cómo puede durar tanta pasión que se ha vuelto a la vez trabajo?. Sencillo. No hay rutina. Todos sus días son distintos. Puede llegar a trabajar a las 5:30 de la mañana, o a las 7 o a las 8. Sus horarios son muy flexibles, por ejemplo puede estar al aire en el programa 6am-9am seis veces, o una o ninguna. Hay días en los que se dedica a buscar información para sus programas, porque no se trata sólo de poner a sonar discos. Se trata de comentar el contexto en que fue lanzada determinada canción, qué fue noticia en ese entonces o qué canción puede ser apropida para alguna noticia del momento.

Es cierto algo que me decía: "lo mejor de trabajar en radio, aparte del contacto con la gente, es el relativo anonimato que se tiene". Me di cuenta de esto cuando lo ví y descubrí que no se parecía en nada a lo que imaginaba. Algo que me pareció gracioso, pero que no le comenté, fue sentirme oyendo el radio mientras me hablaba.

Finalmente, antes de irme de su apartamento, me bebí el resto del agua que me dio una de sus hijas, y me puse a hablar menos formalmente con él. Me mostró sus dvd, el Disco de Oro que recibió en 2001 por parte de EMI por su trabajo difundiendo la música de The Beatles. También me mostró su libro acerca de la historia del famoso cuarteto de Liverpool... y no se limitó a mostrarmelo, me regaló uno con una singular dedicatoria, y lo guardaré como un gran recuerdo de una bella experiencia.

Este texto fue escrito el 21 de septiembre del año 2001 y fue publicado en la primera edición de la revista Sinergia de la Facultad de Comunicación Social y Periodismo, de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Ahora lo vuelvo a publicar porque con motivo del concierto de Paul McCartney en Bogotá, considero que es él la persona idónea para entrevistarlo más allá de cualquier compromiso comercial que pueda existir de antemano entre Fernán Martínez y los patrocinadores. (Apoye el Hashtag #QueManoloEntrevisteAPaul en twitter).

Aparte del libro "The Beatles: La historia" publicado en 2003, escribió "El ABC del Rock'n'Roll: Todo lo que necesita saber" (2007) y "Surcos del Pop" (2011), que lleva el mismo nombre que uno de sus programas de radio.

Si desea saber más sobre Manolo visite http://www.manolobellon.co/

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