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Óscar Mejía Quintana |
El Presidente nada en dos aguas y en ambas contra la corriente. ¿Le impedirán el uribismo rural, que exige nuevas medidas de fuerza, y el urbano, más moderado, desarrollar su proyecto de la “tercera vía”?
Los dos uribismos
A dos meses de iniciarse la administración Santos comienza a soportar -y a expresar- las tensiones de su proyecto político. En efecto, ha querido conciliar no sólo los dos perfiles del uribismo sino incluso convocar una gran alianza de unidad nacional en torno a su programa de gobierno. Busca, claro está, tomar distancia de la seguridad democrática y pasar a la historia como el gobierno de la prosperidad democrática, de su propia autoria.